- 10 de septiembre de 2025
Las horas posteriores a la elección bonaerense dejaron sabor a poco y enojo en sectores diversos que el Gobierno necesita para afrontar el escabroso tramo hacia octubre. Por ahora solo habrá una tercera reunión de Gabinete y no se prevén cambios
Los aires de cambio que se impusieron en el oficialismo y
sus aliados durante las primeras horas después de la catastrófica elección en
la provincia de Buenos Aires desembocaron en la creación, en la Casa Rosada, de
varias mesas políticas, y en la multiplicación de las reuniones de gabinete.
Pero no derivaron en las profundas y diversas modificaciones que se esperaban
en la oposición dialoguista, entre los gobernadores e, incluso, en el núcleo
duro originario del mileismo.
Con el transcurso de los días, en esos sectores se
impusieron la desilusión y el malestar que los protagonistas actores dejaron
entrever entre sugestivos silencios, críticas a viva voz, o mascullaciones
fuera de micrófono
Los referentes de PRO que se aliaron con La Libertad Avanza
se prestaron a asistir ayer a la reunión de la “nueva” mesa electoral
bonaerense. Pero en las filas amarillas apenas emitieron opiniones en público
y, por lo bajo, incluso los más férreos militantes de la sociedad masticaban
bronca contra la conducción del partido local.
No extrañó a nadie que no hubiera foto del encuentro de la
tarde, y el comunicado final estuvo a cargo del equipo de la hermana del
Presidente y su armador local, Sebastián Pareja. Mientras que en todas las
redes sociales oficiales del partido socio brillaban por su ausencia las
opiniones, los balances o, mucho menos, los reconocimientos del revés conjunto
(que fuera de micrófono adjudicaron a los libertarios).
Así como generó ruido en el PRO que Karina Milei recién
decidiera ampliar oficialmente la instancia de toma de decisiones en el peor
momento, el anuncio de un reiterado llamado al diálogo a los gobernadores fue
recibido con sabor a poco y, en algunos casos, con enojo en las provincias. Los
locuaces caciques de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Salta, Gustavo Sáenz,
se despacharon contra el Gobierno en sus redes y en entrevistas con las radios
y canales con mayor rating.
“Roma no paga traidores, y me parece bien, pero la lealtad
es una avenida de ida y vuelta. Es muy difícil que los gobernadores acompañen
cuando no hay reciprocidad”, dijo el salteño en radio Mitre. “Cuando se pierde
y encima se es agresivo en la comunicación, la gente nos da la espalda”, agregó
el santafecino en una especie de rueda de prensa durante la inauguración de una
obra local. El día anterior se había mostrado igual de duro en su cuenta de X.
En paralelo, en el batallón de tuiteros que responden a
Milei y a su asesor, Santiago Caputo, se despacharon sin pruritos contra la
continuidad, decidida por Karina Milei, de los Menem. Y la interna se mostró
más que nunca a cielo abierto, incluso en comparación con el cisma que se
generó durante el armado de las listas bonaerenses. Hubo un magma de críticas,
pero quizá la más representativa, y relevante por su proximidad con la Casa
Rosada, haya sido la que emitió Daniel Parisini.
El “Gordo Dan” dijo, directamente, que los principales
colaboradores de la Secretaria General la usan como “escudo humano”, y exigió
las renuncias de Pareja y de Lule Menem (quizá por respeto a su investidura, se
cuidó de no mencionar a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados a
quien la mayoría de sus pares, en realidad, también culpan por los fracasos
libertarios).
Del lado de los riojanos estaban tranquilos y confiados en
el respaldo de Karina Milei, que no sólo los mantuvo en sus posiciones, sino
que reivindicó al más joven, Martín, al sumarlo oficialmente a la “nueva” mesa
política nacional (que, en rigor, ya integraba). En ese ala del Gobierno,
fieles a las órdenes de la reservada Karina Milei, sólo respondían off the
record: “El resultado (en PBA) fue por un conjunto de cosas, no podés culpar
sólo a la selección de candidatos”.
Anoche, el PRO se desencantaba cada vez más y empezaba a
pensar en la posibilidad de ir alejado de LLA en las elecciones ejecutivas de
2027. Mientras los gobernadores sopesaban no acudir al -aún no concretado-
llamado de Francos y continuar con el operativo desgaste en el Congreso y
escalaban los insultos de la militancia digital violeta contra los hombres más
cercanos a Karina Milei, el Presidente convocaba a una tercera reunión de
Gabinete en la misma semana. Una seguidilla de encuentros políticos, inédita
para este gobierno -y muy poco habitual para cualquiera.
¿Habrá, en los próximos días, más anuncios, aparte de los
realizados para avisar sobre la creación de estas instancias de diálogo? Hasta
anoche, en la cúpula nacional aseguraban que no está en los planes realizar
ninguna modificación de fondo, ni en el ámbito económico, ni en el político. En
esa línea, también deslizaban que lo más probable es que el jueves, cuando
vence el plazo, Milei mantenga la decisión, tomada antes del golpe en las urnas
de vetar las leyes aprobadas por el Congreso que aumentan los fondos para
universidades y la emergencia pediátrica, así como las modificaciones de los
Aportes del Tesoro Nacional y el Impuesto a los Combustibles que impulsaron los
gobernadores. Mala señal para el reinicio de la relación con el interior del
país.
Fuente: Infobae
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