- 12 de agosto de 2025
La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York se pronunciará sobre el pedido de suspensión de la transferencia accionaria.
Argentina quiere esperar hasta que se decida si la orden de
Loretta Preska es correcta. Si hay fallo adverso, el Gobierno acudiría a la
Corte Suprema de ese país
La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York,
decidirá hoy si Argentina debe entregar el 51% de las acciones de YPF en su
poder o si podrá continuar la apelación sin deshacerse del capital accionario
que tiene en una de las empresas más importantes del país (o deberá poner otra
garantía).
Así, ese tribunal estadounidense de segunda instancia deberá
pronunciarse sobre el pedido del Estado argentino de posponer la transferencia
(“turnover”) de las acciones. El fallo podría desencadenar consecuencias de
gran alcance para la economía y la política exterior del país, especialmente si
la justicia estadounidense determina que la Argentina incurre en desacato.
El conflicto judicial se remonta a la expropiación de YPF en
2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner. La jueza Loretta Preska, a
cargo del tribunal del Segundo Circuito de Nueva York, ya condenó en primera
instancia al Estado argentino a pagar USD 16.000 millones por la forma en que
se llevó a cabo la nacionalización de la petrolera. Los intereses acumulados
desde entonces han elevado la cifra a USD 18.000 millones, una suma que
representa una carga extraordinaria para un país que enfrenta serias
dificultades para fortalecer las reservas del Banco Central.
El fallo de primera instancia fue apelado y la audiencia
correspondiente está prevista recién para fines de octubre, después de las elecciones
legislativas nacionales.
Mientras tanto, Burford Capital, el fondo de inversión que
adquirió los derechos de litigio y principal beneficiario del caso, ha
intensificado la presión sobre la Argentina. Burford busca demostrar que el
Estado y la petrolera actúan como un “alter ego”, es decir, que no existe una
verdadera independencia entre ambos, lo que permitiría avanzar sobre otros
activos estatales. Para ello, solicitó acceso a correos electrónicos, chats y
documentos de los exministros de Economía Luis Caputo y Sergio Massa, además de
reclamar la transferencia directa del 51% de las acciones estatales en YPF.
En este contexto, la jueza Preska ya determinó que las
acciones deben ser entregadas, aunque la Argentina apeló la decisión. El país
solicitó un “stay”, es decir, la suspensión de la medida hasta que se resuelva
la apelación, algo que sucederá en septiembre.
La inminente resolución de la Corte de Apelaciones podría
tomar varios caminos. Si la decisión resulta adversa para la Argentina, el
Estado estaría dispuesto a recurrir a la Corte Suprema de Estados Unidos, una
instancia poco habitual para este tipo de litigios administrativos, según
fuentes consultadas por Infobae. No obstante, en la mayoría de los casos, el
tribunal superior opta por no intervenir, lo que dejaría firme la decisión de
la Cámara de Apelaciones.
Si la Argentina no acata el fallo, incurriría en desacato,
una situación que podría acarrear sanciones severas. En ese contexto, las
posibles sanciones no se limitan a multas económicas y Burford, que será el
encargado de pedirle a Preska que declare al país en desacato, podría ir más
allá que las consecuencias naturales de entrar en confrontación directa con la
principal corte financiera de mundo, como trabas para la emisión de deuda o el
aumento de la desconfianza de inversores internacionales, en un momento en que
la administración de Javier Milei busca atraer capitales extranjeros.
Podría, siempre según allegados a la causa, buscar impedir
que funcionarios del Gobierno argentino ingresen a Estados Unidos o incluso la
revocación de visas para ciudadanos argentinos. Claro, la jueza Preska deberá
poner su firma en medias de tal magnitud.
Al menos, tres caminos
Según detalló este medio días atrás, estos son los
principales caminos que podría tomar la Corte de Apelaciones del Segundo
Circuito la semana próxima:
No concede la suspensión y confirma la orden de la jueza
Preska.
Concede una suspensión con garantías distintas a las
acciones de YPF.
Concede la suspensión a Argentina.
Si ocurre alguno de los primeros dos puntos, es casi un
hecho que Argentina apelará a la Corte Suprema de Estados Unidos. Es una medida
que los expertos definen como “poco habitual” por tratarse de un tema
administrativo, pero el Estado estaría dispuesto a solicitarla, según fuentes
consultadas por este medio. Burford dirá que Argentina sólo quiere seguir
demorando y Preska seguramente esté de acuerdo con eso, aunque seguramente
esperará la decisión de la instancia máxima de la justicia de EEUU. Por el tipo
de trámite es muy posible que el tribunal superior decida rápido: en general, son
casos en los que decide no intervenir y, por lo tanto, queda vigente la decisión
de la Cámara de Apelaciones.
Si el fallo es negativo (las opciones 1 o 2 mencionadas
arriba), se mantiene firme y Argentina no responde, incurrirá en desacato.
Si es positivo para el país (3) se suspenderá la resolución
final sobre la entrega de las acciones un par de meses, hasta septiembre,
cuando la Cámara decida sobre si es procedente o no la orden de turnover de
Preska.
Fuente: Infobae
COMENTARIOS
No han dejado comentarios
Escriba su comentario

